FILMOGRAFÍA DESCONOCIDA DE UN DIRECTOR PERIPATÉTICO

En todas las escenas en las que ella aparece desnuda su trasero se contonea delante de la cámara como una cebra herida. Las estrías blancas en su piel iluminan la pantalla entera.

Cuatro poemas por Alajendra Ríos

Presentamos una selección de cuatro poemas de la escritora Alejandra Ríos Cabo. Una voz que discurre entre imágenes desoladoras; entre personajes ausentes, heridos que nutren  escenas cotidianas y a la vez ambiguas. 
 

TRES HOMBRES SOLOS

Solamente cuando oí los gemidos de papá quité los ojos de la arena y el mar, y volví a mirar el cuadro entero del televisor: ella era rodeada por dos brazos musculosos y no se resistía. Lo más curioso fue cuando miré al sofá, donde mi papá lloraba y mi hermano abría la boca tan grande como una rosquilla.

Paz interior

Sin la audición y la vista, la posibilidad de desplazarse se convirtió en una empresa complicada y tortuosa.

Las viudas

Norma salió del cementerio, fue a la droguería y compró algodón y alcohol. Estuvo toda la tarde removiendo las letras escritas por la otra mujer.

Fantasmas

Detrás de nuestra casa había un jardín en el que solíamos jugar, tal vez tú te acuerdas. De eso hace ya muchos años

Galindo

Ni siquiera me dio tiempo para pensar. Solo dijo: «Entra», en señal de orden, y no fui capaz de decir que no. Tenía miedo

Montevideo sin flores

—Con permiso —dijiste a los asistentes a la fiesta, con una media sonrisa, y todos rieron sin saber que vos no estabas de humor ese día.

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