Muerdo la noche en una esquina doblada por la luz

Muerdo la noche en una esquina doblada por la luz/ Entre cada estación hay un silencio de postes eléctricos

Fotografía: pixabay.com

Muerdo la noche en una esquina doblada por la luz

Entre cada estación hay un silencio de postes eléctricos

Soy un allá en lugares que abandono

pero dicen que es aquí donde se debe existir

en esta orilla transitada

en este tren sin destino que nos envejece

 

Camino por el vagón

La penumbra se traga las luces de las ciudades

La gravedad de la noche arquea las espigas del campo

y vence la vigilia de los demás pasajeros

 

Me reflejo en la ventanilla

hay una medialuna detrás de mí

Pienso en las tardes al regresar del trabajo

Me aliviaba el peso de mi mujer tendida sobre mi espalda

como si yo fuera el croquis de su muerte

 

También es vida la que pasa veloz ante los ojos

cuando el reflejo de uno se adhiere al mundo

porque el mundo cabe en la ventanilla del tren

 

Soy más ese que camina ciudades con las pestañas

y ansía el peso de su mujer sobre la espalda

y menos este que aquí se refleja

mientras envejece

con la luna a cuestas

El allá tendrá que ser mi orilla recuperada

Me alimentaré de las esquinas que dobló la noche.

Columna: