La Conjura del Embrujo

No sé mi negrita linda/ Qué es lo que tengo en el corazón...

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Hace unas semanas el grupo Café Tacuba anunció que no interpretarían más su canción “Ingrata” por la discriminación de género cuya letra contiene esta canción.  Al leer esta noticia pensé en uno de mis personajes favoritos de la literatura:  Ignatius Reilly, ese hombre incomprendido por su tiempo, que sobrevivía su pena de la mano de Boecio y su consolación de la filosofía. 

Me pregunté qué  podría pensar Ignatius frente a las declaraciones del grupo de rock mexicano, cómo reaccionaría, qué acción tomaría él, como paladín de las causas perdidas y los valores extintos en la Edad Media. Me puse por un momento en los zapatos de Reilly, y llegué a la conclusión que debía proceder como él, tomar la tarea para que todas las canciones del mundo tuviesen el mismo destino que “Ingrata”  y fue en ese instante que a mi mente vino ese bolero de los “Tres Diamantes” que se titula “Embrujo”.  Así que decidí actuar como lo haría Ignatius Reilly, y les escribí una carta a los señores tres diamantes, la cual adjunto a continuación.

 

Señores

Tres Diamantes.

 

Respetados señores

 

Me dirijo a ustedes muy respetuosamente, para sugerirles con toda la amabilidad del caso que modifiquen sustancialmente la letra de su canción “embrujo” ya que tiene expresiones no acordes al lenguaje políticamente correcto y es de manera,  bastante ofensiva,  tanto para nuestras damas, como para el principio de realidad.  A continuación les señalaré dónde están las expresiones a modificar de su canción para que lo hagan con prontitud.

 

No sé mi negrita linda
Qué es lo que tengo en el corazón
Que ya no como ni duermo
Si no pensando solo en tu amor

Sobre esta primera estrofa debo decirles que el término “Negrita” es una falta de respeto con la población de descendencia Afro, por lo cual les solicito que lo cambien a  “Afro descendiente”. De la misma manera  el término “Linda” puede interpretarse como hostigamiento sexual. En este sentido el verso debe quedar  así: 

No sé mi afro descendiente

En el segundo verso se debe acotar que al decir  Qué es lo que tengo en el corazón,  es una ofensa a la inteligencia de los demás, todo el mundo sabe que hay dentro del corazón: sangre. Se sugiere cambiar ese verso por algo menos ingenuo.  De la misma  manera al decir  Que ya no como ni duermo  es una ofensa con las personas que no tienen techo ni comida,  qué puede pensar un habitante de la calle al escuchar que alguien que lo tiene todo, no come ni duerme, mientras él tiene que mendigar en las esquinas por un trozo de pan o buscar un puente donde pasar la noche, y mucho más con el complemento del siguiente verso  Si no pensando sólo en tu amor. Qué descaro y que falta de respeto con los habitantes de calle.

Continúo con la siguiente estrofa.

Y muchos dicen lo mismo
Que tú me estás embrujando
Que tu a mí me estás acabando
Que yo ya no sirvo pa' na'
Que ya no soy ni mi sombra
Que me ven y no me conocen
Que mi mal no tiene remedio
Que ya yo me perdí

Sobre esta estrofa debo anotar señores Tres Diamantes, que al decir Tú me estás embrujando  están propendiendo al señalamiento de género,  es una condena gravísima el decirle bruja a una mujer,  y con ello están contribuyendo a que los hombres se sientan con el poder de agredir verbalmente a las damas, por lo  que les exijo que quiten ese verso de la canción. Ese, y  el resto de la estrofa, está llena de agravios innumerables y juicos  insulsos que sólo nos lleva al maltrato psicológico y  el bullyng general.

 

Cordialmente

Un admirador de su trabajo musical.

Debo mencionar que nunca recibí respuesta de los señores Diamantes frente a mi petición,  y con base en ello creo que ponerse a corregir canciones es un trabajo bastante agotador,  y no sé cómo le hacía Reilly para enviar tantas cartas de reclamación y no perder la esperanza aunque nunca obtuviera respuesta a sus solicitudes.  Por eso mi admiración a Ignatius, esa tenacidad infranqueable que le permitía seguir adelante en sus principios y defensas, porque en mi caso creo que con este primer intento ya me di por vencido.