Guerra, una solución incorrecta

Fotografía: www.mundopoesía.com

La guerra, como es bien sabido, siempre ha sido una salida de fuerza extrema en la que se ven involucrados ideologías de distinta índole y distintos sentimientos. Desde la antigüedad hasta el día de hoy, la humanidad ha tenido que vivir este fenómeno, siendo afectada desde lo moral hasta lo material.

Por ello, la humanidad, a pesar de tener siglos de historia en guerras, ha intentado plantear entre pequeños porcentajes de su población, el no al uso de la vía armamentística como medio de solución de conflictos. Todo debido a la cantidad de problemas sociales, ambientales, salubres y económicos que esta provoca.

Con base en lo anterior, expondré con hechos y argumentos las razones por las cuales la guerra No es la salida más viable a los conflictos.

 

Causa millones de muertos, entre ellos inocentes

“Los muertos son los únicos que ven el final de la guerra”- Platón.

La guerra al ser un complejo conjunto de hechos bélicos ha provocado millones de pérdidas humanas a lo largo de su sanguinario camino. Este es el hecho más conocido de este fenómeno, en donde no sólo los que la combaten resultan muertos, sino también afecta de manera severa a la población civil.

Basta con observar detenidamente lo provocado por la Alemania Nazi en la Segunda Guerra Mundial que dejó más de 6’.000.000 de judíos muertos. También, destacan los más de 2’000.000 de vietnamitas dados de baja que dejó el conflicto provocado por el fuego cruzado entre americanos e indochinos. De manera más reciente, se cuentan los miles de muertos dejados en Iraq, Kuwait y Afganistán con las ofensivas estadounidenses, las víctimas de los yihadistas en medio oriente, los muertos de Siria y lo sucedido en Colombia, que en más de 50 años de conflicto ha dejado alrededor de 250.000 muertos, y más de 7’000.000 millones de víctimas. Y estos son solo algunos datos sobre el tema.

 

Genera millones de enfermedades

“Cuando me preguntaron sobre una arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica yo sugerí la mejor de todas: La paz”- Albert Einstein.

Además de las cifras mortales, esta trae consigo una muerte silenciosa y pasiva, que ataca en cualquier momento de manera voraz y cruel. Una muerte llamada enfermedad, que no solo se debe a las condiciones inhumanas que la guerra posee, sino que también es provocada por el ingenio destructivo del hombre.

Una muestra de este perverso ingenio fue el uso de las primeras armas químicas en la Primera -Guerra Mundial, donde el gas mostaza acabó con la vida de miles de soldados por asfixia agónica. Los “afortunados” sobrevivientes al gas sufrían graves quemaduras en todo su cuerpo y malformaciones genéticas, gracias a las moléculas de nitrógeno presentes en su composición química.

Como si lo anterior fuera poco, el ser humano llegó a los límites de la destrucción al lanzar en el tramo final de la Segunda Guerra Mundial, dos bombas atómicas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. Esto costó la vida de manera instantánea a más de 80.000 japoneses, además de las miles malformaciones genéticas, debido a la alta concentración de radiación en la atmosfera y suelo en los sobrevivientes.

Aun así, después de haber lanzado el arma más poderosa jamás usada en combate, el hombre siguió con su enorme cadena de destrucción. Esto también se evidenció en la guerra de Vietnam con el uso del agente naranja por parte del ejército estadounidense, una mezcla de herbicidas de alta toxicidad, que según la Cruz Roja dejaron a más de 1’000.000 de vietnamitas con discapacidades y problemas congénitos.

Entre otras cosas, se tiene también las miles de enfermedades ocasionadas por la miseria y la falta de atención médica en las ciudades devastadas, lo cual es una muestra de que la guerra es más que una simple baja en combate.

 

 

Genera crisis económicas y psicológicas

 “¿Cambiaste un papel de extra en la guerra, por uno protagónico en una celda?” -

David Gilmour

Un buen ejemplo de ello fue la caída de la bolsa en 1929, después de la Primera Guerra Mundial, donde la excesiva producción de materia prima desperdiciada en la maquinaria de guerra, desestabilizó la economía americana e europea. Esta fue una de las más significativas e impactantes situaciones críticas en la historia de la economía mundial.

Por otro lado, no todo fueron crisis económicas, muchos soldados quedaron con severos problemas psicológicos como lo son la paranoia, esquizofrenia, ceguera por histeria y estrés postraumático. Estas patologías también fueron sufridas por la población civil, quienes eran testigos directos de los horrores de la guerra. “Desmoralizar al enemigo desde dentro, con la sorpresa, terror, sabotaje, asesinatos.... ésta es la guerra del futuro” Adolf Hitler. 

Creo que ningún ser humano debería merecer el castigo infernal de la guerra, independiente de su raza, sexo e ideología. El mundo no debe caer en los errores de exterminarse entre sí por un papel importante en un territorio o por pensar diferente. Pienso que la guerra no es la salida, sino más bien una condenación a largo plazo que, podría llevar a la humanidad a una inminente extinción.