Desde el tren

... que las llegadas de los trenes producen un cierto espasmo una leve y monstruosa saliva en los ojos...

Fotografía: pixabay.com

Hoy descubrí que los peces se ahogan en la ropa mojada

que París es un caracol

que los castillos amarillos existen al sur

que las llegadas de los trenes producen un cierto espasmo

una leve y monstruosa saliva en los ojos

 

Descubrí calles que se creen arañas

las hijas del sol en las hojas de otoño

palomas sin miedo a los pies

 

He visto un río sin pliegues

no se parece a los otros

He visto trenes abalanzarse

sobre tanta gente como serpientes

una piedra mítica

la mitad de un arco iris

 

Descubrí que los paraguas se extravían para convertirse en fantasmas

que algunos peces han escogido una rara forma de morir

Una ciudad de ecos

de rayuelas

de parques musicales

y castillos de agua

Un macabro baile de campanas en una sola calle

Descubrí que las estaciones de trenes producen ansiedad

Allí fue imposible imaginarme el amor

Descubrí que los trenes son egoístas

no les interesa conocer a nadie

Descubrí que los molinos de viento se reúnen en algún lugar del mundo

para hablar del viento

He visto la luna como una gota de agua

cayendo sobre el río

globos que se convierten en peces

Papeles anaranjados como cielos

carruseles dorados

ciudades a donde llegan los objetos perdidos

Hoy descubrí que prefiero aquellos trenes antiguos

Que nadie vendrá a borrar la sombra

la cicatriz del viento

Descubrí

cómo salvar peces en la ropa mojada.

Columna: