Bizarrística

Adonis del pedo, idólatra de la pereza. Se levanta tarde, vive con mamá. Le echa la culpa al Estado, aunque él, siendo la culpa misma, no admite darse por gobernado. Se agarra la entrepierna, no tiene compromisos de pareja, a duras penas se baña cada tres días y no contempla una mejor opción para ganar efectivo que de alguna renta. Pornografía, fútbol y cerveza. El adolescente tardío que ninguna familia quiere tener cerca.

¿Lo odiarías sin conocerlo?

Le quiero presentar a Asspera, un combo de vagos, putos, fofos, drogadictos, inútiles, machistas y desagradables que, sin embargo, son musical e intelectualmente unos artistas. Tienen el culo áspero, sin dudas, y se consideran pioneros del metal bizarro argentino. ¿Por qué bizarro? Bueno… porque somos unos moralistas de primera, y su juego consiste en ponernos a pensar en los subterfugios de la banalidad.

Se preguntará usted: “¿Puede acaso existir algo tan bochornoso en estos tiempos de corrección ética y cosmopolitismo? ¿Puede triunfar una imagen tan deleznable y soez? ¿Puede ser digna de alguna forma de fanatismo no tribulado, de pasión genuina y contagiosa con resultados positivos en la vida social?”

Le solicito no responda. Partamos del hecho de que sí, de que existe. Y partamos del hecho de que, de alguna u otra forma, no nos va a gustar. Así que concluyamos, desde ya, que no tiene sentido responder a esa pregunta.

Debía comenzar de esta manera porque, así como la paja para los chicos o el dedito para las chicas, esta banda argentina es de un placer inevitable y de una vergüenza ineludible. ¡Pero carambas! A la par son de un genio sin par, de un valor insospechado y de una literatura urbana impredecible.

¿Se puede admirar su estética? Podría decirse que sí, o que no. Pero ¿cómo son capaces de despertar pasiones? Bueno, renunciando al éxito personal y siendo anónimos: se ponen máscaras de calzoncillos rotos en la cara. Todavía no se sabe quién patrocina sus discos, pero los regalan en su página Web y a duras penas cobran entradas a sus shows. Son amigos fraternos y enemigos de la gomelería, y por ello son herederos del sentido roquero del pueblo con que alguna vez se puso en frente de Soda Estéreo a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota: son del pueblo vulgar, soez, del lunfardo maltrecho y despreciable. Elogian la clase obrera aceptando ser una clase inútil, pero ciertamente digna, en cuanto amigos de la vida, amantes de las mascotas animales y gente con el cuero de diez mil reses laborales. Es una vida digna, aunque pobre. Aceptan lo inaceptable: pagar por sexo, pensar de mala manera y andar drogados y borrachos para existir. Nadie queda ileso: todos los seres humanos son dignos de un buen madrazo, todos somos en el fondo unos hijos de la gran puta que lo seguiremos siendo de forma vitalicia, con o sin mediocridad.

¿Las reglas? Se vale todo, menos renegar de la tierra, cambiar de hinchada futbolera, ser hipócritas por dinero o por poder y dejar de reír. Sobre todo esto último. Si reímos, las causales de su genialidad salen a la luz sorpresivamente.

Para poner un ejemplo, la invitación consiste en ver por completo la película Sin depender de nadie, tercera entrega de este, un concepto cinematográfico misceláneo entre concierto en vivo y secuencia de cortometraje, que publicaron en 2016, quizás, para dar a entender cómo la literatura urbana contemporánea y el uso regional y folclórico del idioma pueden usarse en un formato que no sea, venga o termine en un papel. A diferencia, lo suyo termina en la vida, en donde todo también comienza, capaz entonces de ser relatada y recreada de múltiples maneras.

La banda se junta a sus infaltables amigotes (los cineastas, los actores, los miembros del equipo, los hacedores de disfraces… los amigos de la vida compartida), y paren al mundo un concepto musical y audiovisual bizarro, asqueroso, vulgar, malnacido, escatológico y repugnante… pero asimismo hermoso, valiente y existencialmente jugoso.

Algunos podrían compararlos con Rammstein, pero no es una comparación válida por una distinción de idiosincrasias en la extravagancia. Otros se acordarán de Defensa en Colombia, pero pronto reconocerán la falta de estupidez activa en la creatividad de nosotros, los colombianos. Por ello, dejémoslos ser. Se llaman Asspera, y son un mundo. Asspera es un mundo posible porque primero fue barrio, pueblo y región.

Una clase magistral de desocupe bien aprovechado para los amantes de la literatura urbana, de la música cañera y de la sinvergüencería.

  • Artista: Asspera
  • Origen: Buenos Aires, Argentina
  • Video: Sin depender de nadie (DVD)
  • Créditos:
  • - Filmada, guionada y dirigida por Martin Fox Douglas y Marcos Zapata.
  • - Actúan: Jorge Axos, Veronica Intile , Leo Raff, Julieta Campeol, Ankel Fester.
  • - Filmado en el Estadio Cubierto Malvinas Argentinas, 8 de noviembre de 2014.
  • Fecha de lanzamiento: 1º de julio de 2016
  • Sello: Fox Is My Dog (Productora) & Asspera
  • Enlace: http://www.asspera.com.ar/

ENLACEhttps://www.youtube.com/watch?v=rU-Ek8oqyOw