¿Complicidad o simple opinión?

Imagen tomada de Pixabay

Testimonio escrito: conversación entre un novio y una novia tras un acoso sexual callejero

¿Complicidad o simple opinión?

Cuando llegué al parque de los Arrapios, emplazamiento usualmente desprotegido y deshabitado, divisé un hombre sentado en la mitad de las escaleras. Al subirlas y pasar cerca de él, me miró con lascivia y se dirigió a mí en los siguientes términos: “ush mami, cómo estás de hermosa, cómo te verías sin ropa”. Antes de pensar en tratar de conservar la calma, ya había apretado mis puños y estaba subiendo a toda prisa por las escaleras sin mirar atrás.

Llegué a casa de mi novio con el corazón desbocado y la presión alta. Al contarle lo sucedido, una sonrisa empezó a asomarse por su rostro: “tú eres una exagerada. A todas las mujeres siempre les dicen cosas y no pasa nada. No te pasa nada porque te digan algo”; “no es porque me digan algo, es por lo que puede pasar, por el riesgo en el que estoy, porque puede acosarme, violarme o matarme”; “pero no te pasó nada, así que no armes escándalo por eso y agradece que estás bien”; “como si no conocieras el país en el que vivimos, con historial de desaparecidas, violadas y muertas por todos lados. Por qué tienes que esperar a que me pase algo malo para que pienses que no estoy exagerando”;  “precisamente porque sabes cómo es este país, deberías darte cuenta de que debes continuar con tu vida. Digo que exageras porque llegas asustadísima, con el corazón en la mano, pensando que te pasó lo peor del mundo porque usan la violencia contra ti con palabras, que tu puedes elegir ignorar”;  “cuando esa violencia con palabras se materializa en acciones no se puede ignorar. Le estas restando valor a mi vida”; “yo también he sido afectado por la violencia. Me atracaron cinco veces con arma blanca y una vez con arma de fuego, me despojaron de mis pertenencias por las que tanto había ahorrado. ¿Es menos importante la violencia que ejercen sobre mí que la que ejercen sobre las mujeres? ¡no lo es! Ambos tuvimos encuentros de violencia, ambos tuvimos el riesgo de que nos mataran… bueno, a ti solo te dijeron palabras, al menos te dejaron tus cosas intactas, a mí sí me las quitaron, pero aún así seguí mi vida feliz porque no me mataron. Debemos convivir con incidentes violentos en los que salgamos ilesos, ya sea que solo nos digan cosas sucias y pervertidas, o que con un arma blanca te amenacen”; “no entiendes”; “claro, no entiendo nada, porque la única violencia que cuenta es la que ejercen contra ti y todas las mujeres a quienes les dicen cosas feas, ¿verdad?. Yo reconozco la violencia de género... pero no le doy más importancia a todo el resto de las categorías de violencia. Todas deben tener la misma importancia”; “estás comparando patrimonio con integridad, no es lo mismo que te roben el celular, a que te penetren con un palo, por ejemplo. Cuando te roban, te afectan derechos patrimoniales. Cuando te violan, te afectan tu integridad, tu vida, tu libertad. No puedes comparar esos derechos. Yo también corro ese riesgo de que me roben y solo debo tener tres dedos de frente para saber que es menos grave que morir violada y torturada, por mi condición de ser mujer”; “como quieras, di que no es lo mismo, di que tu violencia es más grave que la mía. Es la misma violencia. violencia es violencia y punto. Un caso de homicidio es igual de grave a un caso de feminicidio. No le quites importancia al resto de violencia terrible que sufre este país en las calles, que sufren las personas, diciendo que estas súper asustada porque un hombre te dijo cosas feas y pervertidas en la calle”; “te repito, no es porque me digan cosas feas, es por el riesgo que debo asumir como mujer, en una sociedad machista donde la gente como tú normaliza que las mujeres sean violadas, que no puedan caminar solas, o ponerse un vestido o solo ser ellas, sin que un hombre les diga o les haga cosas feas. Para algunas mujeres, eso feo que le dijeron en un parque terminó en una violación, con el útero y la vagina rota por palos y tubos que le metieron, con astillas, cortes, infecciones por dentro, hasta su muerte”; “sí, así como no siempre me van solo a robar, también me pueden matar, es lo mismo. Incluso lo mío sí es un delito, lo tuyo son solo palabras, y yo no voy por las calles paranoico porque me pueden meter una puñalada. Da igual violación o lo que sea, es violencia”; “cómo no puedes entender, se trata de abusos y vejámenes que padecen las mujeres día a día, bajo un Estado que no las protege y en una sociedad donde no importa qué pase con ellas porque lo normal es que les pasen cosas. Entiende que en este país las mujeres están condenadas desde que nacen, porque seguimos bajo la misma cultura machista que piensa en la mujer como un objeto sexual del que se puede disponer como sea y cuando sea. Y si tienen 12 años y las rompen, no importa; y si las embarazan y mueren pariendo el niño a los 13, no importa; y si la torturan y la entregan descuartizada a su familia, no importa; y si es mi esposa o mi compañera, no importa; es mujer y a las mujeres las acosan, las desaparecen, las toman, las torturan, las violan, las matan, y no importa. Y esa mujer puedo ser yo, o tu mamá, o tu hermana, ¡cómo puedes ser tan indiferente!”; “entiende tú que no te pasó nada, que deberías agradecer que no te hicieron esos acosos que sí han sufrido otras mujeres y deja de pensar que le restan más a tu vida porque no te hacen un cuadro de superación y consolación verbal después de un hombre que te dijo cosas sucias. Y si te pasara a ti, o a mi mamá o a mi hermana, ahí si me va a afectar, porque entra en mi esfera, en mi familia. De lo contrario, debes respetar que no sienta interés en eso que pasa en la sociedad, así como yo respeto que a ti sí te entristezcan los noticieros, que te interesen los problemas sociales o que quieras salir a protestar y hacer cosas. Para eso están las personas como tú, como los de tu u pública, a mi en mi formación no me inculcaron ese interés, y es algo que tu debes aceptar”; “como quieras, debo irme, gracias por indisponerme”; “me siento plenamente orgulloso de expresar mi opinión con argumentos y no me arrepiento de absolutamente nada de lo que dije al respecto”; “sí, eres un cómplice más, bien por ti”; “a ver mi corazón hermoso... que la gente no sienta lástima por los violados, no significa que la gente esté de acuerdo con que violen, ¿sí? ¿entendiste? ¡ah, que bien! muy bien. Apoyo las protestas desde mi televisor, no tengo que estar allá para demostrar que estoy de acuerdo con ellas. Ahhh pero no... tu nunca vas a entenderlo, ¿cierto? Porque para ti, no hacer un gran escándalo por cualquier cosa que pasa, significa ser cómplice, colaborador y promotor! Sí... tiene mucha lógica. Buenas noches al menos, ¿no?”.