Poemas de Stefhany R. Wagner

Stefhany Rojas Wagner

 

En proceso de grado de Estudios Literarios de la Universidad Autónoma de Colombia (FUAC). Gestora cultural. Ha dado talleres de escritura creativa en diferentes comunidades. Participante en el colectivo Burdel poético (teatro y poesía) (Bogotá 2013 - 2017). Publicada en el libro Antología de poetas latinoamericanos de Imaginante editorial (Argentina 2015), en blog y en revistas virtuales. Fundadora y directora de la editorial independiente EL PORNOGRAFO (2016). Fue directora del 3º de la revista virtual universitaria Sinestesia, literatura. (2015) Ha participado en diversos festivales de poesía en los cuales ha sido invitada. Ganadora del tercer puesto del concurso de poesía La momia guisada (2016). Su publicación más reciente es el fanzine-arte Porque me pudro.

 

 

Frente a la multitud

 

Sobre mi cabeza, de pie

estoy yo como una extraviada

jugando a la equilibrista,

estoy y fumo mis manos desesperada;

es urgente vivir, urgente tener un alma

en la que sucedan cosas

y no tanta sed, tanto vértigo

como palabras, como voces.

Stefhany me recogerá en su lengua

más tibia que el aceite;

Stefhany sabe que estoy sola,

que babeo por donde no tengo una boca,

pero mi silencio como un tajo, pero mis pezones

muy pequeños para que sangren.

No.

Sobre mi cabeza, arrodillada,

estoy yo temblando con el vientre hundido;

es que nací así, esperando, rápidamente muerta

como una epidemia

que se para en los demás y desvanece

con un disparo en la muñeca

¿Por qué hay tanta algarabía ahí afuera?

¿Por qué a mis pies coronan a Stefhany con un ramo de flores?

No.

No.

Sobre mi cabeza estoy yo como una decapitada,

también mis ojos se ahogan en mis ojos,

si tejo mi parpado sobre ellos

no duermen,

escuchan cómo se rasga la calle

afuera ahogados en lluvia

se acuestan en el pavimento

para que los aplaste la noche.

 

En el gran cuarto vacío

 

Amor, estoy fumándome el último cigarrillo

estoy cortando nuestras fotos con el cuchillo

ya desconecté el teléfono

aquí en nuestro cuarto está lloviendo

y algo crece desde mi vientre

sería mejor ser estéril

amor, ahora tengo que volver a la rutina de estar sola

en cinco meses me iré a la montaña negra de mi dibujito

te sigo extrañando y te odio por tratarme como basura

mis amantes no te perdonarán nunca

pero yo sí

ven amor no te me caigas eres un monstruo detrás de mi espejo

debería olvidarte porque no sabes estar bien

no sabes salir de tu cárcel

y quieres que yo esté adentro contigo

amor no permitas que desaparezca

no me quiero morir sin que hayas regresado

tenemos los ojos muy amarillos

el cielo es un nudo de vísceras sobre mi cabeza

intento encontrar un lugar en el que no me tallen los huesos

tengo mi cuerpo regado sobre las piedras

y tú no respondes

te lo voy a dejar guardado en el frasquito que te di

pudriéndose con el agras y el poema de Jattin

voy a ser una sangre muy pura para que me bebas.

 

 

Tu cuerpo sabe a pólvora y a manicomio

 

 

He metido mi boca en tu cuerpo,

he medido pulgada por pulgada tu rostro cotidiano

(dejado en remojo para el desayuno)

he bebido de tus dientes amarillos

y ahora que tu piel es un vagón que va a todas partes

te preguntas si el mundo

sigue siendo redondo.

Eres bello porque te quedas inmóvil

al borde de la lluvia

con una mirada de animal sin atributos;

tus huesos son una cinta magnética,

y tu ombligo es tan hermoso

que dan ganas de llorar

o de apagar un cigarrillo en él.