OPINIÓN
Imagen de Jesús Antonio Álvarez Flórez

El turno en esta larga lista de tonterías es para Carolina Sanín, quien, el pasado 20 de agosto, publicó en su cuenta de Facebook lo siguiente: “Pillen este titular. La mente de violador de la que hablábamos el otro día. No tardaron en convertirla en objeto, a escasas horas de su triunfo olímpico. El periodismo colombiano da asco. Desde el país que olímpicamente sabe dañarlo TODO”.

Imagen de Jesús Antonio Álvarez Flórez

Un artista, repito, puede tener sus simpatías políticas y luchar por ellas a capa y espada; pero no puede permitir que esas ideas se cuelen en su trabajo. Defender el vegetarianismo, como una forma efectiva de frenar el impacto ambiental de la ganadería extensiva, es un acto plausible; pero cantarle a las zanahorias y a la remolacha es de pésimo gusto.

Imagen de Jesús Antonio Álvarez Flórez

Y es que, repito, la lengua es algo tan vivo, tan natural, que si le pregunto a mi mamá qué es una coma vocativa, ella no sabrá qué responderme. Pero si llego borracho a la casa y me orino en un sofá sé que me dirá de inmediato: “Jesús Antonio, venga para acá”. Y ahí estará usando la bendita coma.

Imagen de Juan Diego Serrano Durán

Las 5:30 de la tarde. La tarde de un viernes. 5:30 de la tarde, la hora de cuando el sol se esconde naranja por entre las montañas